El avión (hablando estrictamente del aparato alado y motorizado) tiene apenas poco más de 100 años siendo implementado como instrumento usado para la guerra. Sin embargo, los vehículos voladores en general han sido usados desde la época previa a las guerra napoleónicas (finales del siglo XVIII).

El primer vehículo usado para fines bélicos fue el globo aerostático. Durante la batalla de Fleurus (1794), en el contexto de las guerras Revolucionarias Francesas. Ahí, el ejercito francés utilizó un globo aerostático, el Entreprenant, para espiar los movimientos de las tropas austriacas. De modo que podemos establecer que la primera misión militar de una aeronave fue de reconocimiento. Durante esta guerra surge la Compagnie d’Aérostiers, la que podríamos considerar como el primer cuerpo militar aéreo.

Grabado de la Batalla de Fleuris

La primera misión de bombardero se llevó a cabo en 1849, cuando tropas austriacas deja caer explosivos sobre Venecia, desde globos no tripulados. Su uso se popularizó en la Guerra Civil de Estados Unidos (1861-1865), durante la cual se formó el Union Army Balloon Corps, la que podríamos considerar la primera rama militar de la aeronáutica en America. El globo continuó siendo usado como arma durante todo el siglo XIX. La aplicación militar del globo aerostático (y más adelante el dirigible) continuó hasta los primeros años de la Segunda Guerra Mundial.

El «Intrepid». Globo usado durante la Guerra Civil de Estados Unidos.

Pero entonces, ¿en que momento comenzó el aeroplano a ser utilizado en combate? ¿En que momento fue mejor valorado para realizar las misiones que anteriormente llevaba a cabo el globo? Para contestar a estas preguntas, debemos recordar el año de aparición de este importante invento, el avión. El primer aeroplano que voló exitosamente fue el Flyer de los hermanos Wright, en Estados Unidos, en 1903. De ahí comenzó una carrera tecnológica en varios países, buscando acelerar el desarrollo del nuevo invento. Varias aplicaciones surgieron para el mismo: recreación, transporte, correo, fumigación, y por supuesto la aplicación militar.

El Wright Modelo A (muy parecido al Flyer) fue el primer avión registrado como aparato militar de la historia. Este aparato fue incorporado al US Army Signal Corps, en 1909. Sin embargo, el primer uso de un avión en combate en Latinoamérica fue en México, durante la Revolución Mexicana: en 1914, un biplano tipo Martin Pusher (llamado Sonora) comprado por los constitucionalistas bombardea al barco cañonero Guerrero. Más adelante, este avión participó también en vuelos de reconocimiento y ataque a tierra, antes de accidentarse. México era no solo la cuna del primer combate aeronaval, sino de los primeros ataques aéreos con aeroplano.

El avión «Sonora», autor del primer combate aeronaval del mundo.

No obstante esta primera implementación del avión en el campo de batalla en nuestro país, el aeroplano comenzó su uso más extenso en combate en 1911, durante la guerra Italo-Turca. Ahí, comenzó a ser usado por los italianos como plataforma de reconocimiento, foto-reconocimiento y bombardeo. Durante ese conflicto se pudo ver en acción al curioso modelo Etrich Taube.

Avión Etrich Taube, como los usados por los italianos contra los turcos en 1911.

Fue hasta la Primera Guerra Mundial cuando el mundo entero volteó a ver al avión como un elemento decisivo e imprescindible en las campañas militares del futuro. Fue en ese suceso histórico donde surge el concepto del caza, de las misiones de escolta, de la artillería antiaérea.

Nieuport 17, uno de los primeros cazas surgidos durante la Primera Guerra Mundial.

El resto de la historia la conocemos todos los aficionados a la aviación militar: el uso de paracaidistas en grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial, el surgimiento del motor a chorro en el mismo conflicto, el uso táctico del helicoptero durante los 50s y 60s, y el surgimiento de los drones en los últimos años del siglo XX.

Sin duda la aviación es una de las ramas tecnológicas militares que más rápido se ha desarrollado, y que continuará en continua evolución.

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