Aunque las acciones contextuales comenzaron meses (e incluso años) atrás, puede definirse el 5 de junio de 2014 como la fecha de inicio de la guerra contra el Estado Islámico en Siria e Iraq. En esta fecha, el grupo extremista lanzó una ofensiva en los países mencionados, para apoderarse de su territorio, y proclamar un nuevo califato; el cual fue establecido a finales de aquel mes. El éxito inicial de los terroristas fue abrumador, dado la poca preparación que tenia el ejercito iraquí para enfrentarse a un problema así, y la Guerra Civil Siria que ocurría paralelamente desde 2011.

Las relaciones diplomáticas entre Rusia y Siria se remontan a los años 70, cuando el gobierno de Hafez al-Asad autoriza a la entonces Unión Soviética la construcción de la base de Tartús, la única base naval de la Marina Rusa en el Mediterraneo. Las alianzas entre ambas naciones continuaron aún después de la caída de la URSS en los 90s, y la primera década del siglo XXI. Siria se convierte de hecho en uno de los principales compradores de armamento ruso en la región.

En 2014, ya avanzada la guerra en Siria, el gobierno de Vladimir Putin comienza a enviar consejeros militares y armamento a Siria, para ayudar a Bashar al-Asad en su lucha contra los rebeldes y el recién surgido Estado Islámico. Mientras el gobierno de Putin niega la participación activa en el conflicto, en medios y redes sociales surgen cada vez más fotografías y videos de material y personal rusos en acción en el país. Finalmente la participación de Rusia en el conflicto se oficializa a finales de 2015.

Si bien el papel de Rusia ha incluido operaciones marítimas, terrestres y aéreas, podemos definir a este último tipo como la más decisiva y notable.

SU-25 Frogfoot

Esta aeronave es una de las más usadas por la Fuerza Aérea Rusa en Siria. Principalmente utilizado para misiones de soporte aéreo cercano y ataque a objetivos de tierra. Para 2015 al menos 12 SU-25 operaban en el país árabe. El 3 de febrero de 2018 un ejemplar de estas letales aeronaves fue derribado por rebeldes sirios. El piloto Roman Filipov logró eyectarse, pero se suicidó para evitar la captura.

Fotografía de satélite de una de las bases utilizadas por la Fuerza Aérea Rusa en Siria. Podemos ver 4 SU-25 estacionados en la parte inferior.
Dos SU-25 despegando para una misión en Siria.

SU-24 Fencer

Utilizado para misiones de bombardeo. Uno de estos aviones fue derribado por cazas F-16 de la Fuerza Aérea Turca en 2015 al supuestamente violar el espacio aéreo de este país. Uno de los tripulantes, Oleg Peshkov, murió, el otro fue rescatado por las Fuerzas Especiales Rusas.

SU-24 en una base aérea rusa en Siria.

TU-22M Blinder

Esta aeronave ha realizado algunas de las misiones más letales de la guerra en Siria. Es usado para golpear objetivos estratégicos solo del Estado Islámico. En 2016, 6 de ellos fueron usados para llevar a cabo un bombardeo masivo al estilo de la Segunda Guerra Mundial, usando bombas de alto explosivo.

TU-22 soltando bombas sobre posiciones del Estado Islámico.

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SU-30SM FLANKER-C

A pesar de que su propósito original era el de proveer escolta a los bombarderos y aviones de ataque rusos en Siria, este caza es utilizado desde 2016 también como plataforma de soporte aéreo cercano y ataque.

Al menos 6 SU-30 eran utilizados en 2016 en Siria.

SU-34 FULLBACK

Este avión de ataque y bombardeo derivado del SU-27 es uno de los más ampliamente usados por Rusia en su intervención en el conflicto en Siria, poniéndolo en combate desde el inicio de sus operaciones en el país. Durante uno de sus patrullajes, pudo interceptar y hacer retroceder a dos F-16 Israelíes que se dirigían a Siria. Se cree que más de 10 Fullbacks operan actualmente en el conflicto.

SU-34 en una base aérea rusa en Siria.
SU-24 trabajando.

SU-27 FLANKER

Un escuadrón de Flankers rusos opera en Siria desde 2015, llevando a cabo misiones de ataque, patrullaje y apoyo aéreo cercano.

Un clásico de la aviación rusa, ayudando a definir el rumbo del mundo.

MIG-29 FULCRUM

4 de estas famosas aeronaves de combate rusas fueron enviadas a las operaciones en Siria. A bordo del portaaviones Admiral Kuznetsov, un escuadrón equipado con la variante MiG-29KR/KUBR realiza misiones de ataque, patrullaje y apoyo aéreo cercano. Uno de estos aviones se accidentó en 2016 al regresar de una misión.

MIG-29KR, la versión naval de este caza.

SU-33 FLANKER-D

Este caza naval deribado del SU-27 fue introducido en el conflicto en Siria en 2016, llevando a cabo unas cuantas misiones de bombardeo. Actualmente los SU-33 que habían sido desplegados en el Mediterraneo para la guerra, están de vuelta en Rusia.

SU-33 a bordo del portaaviones Admiral Kuznetsov emprendiendo el camino al Mediterráneo.

SU-35 FLANKER-E

Esta aeronave tuvo su debut en combate durante el conflicto en Siria. Ha sido usado para misiones de escolta y patrullaje. El 26 de agosto de 2019, dos SU-35 interceptaron cazas israelíes en ruta de bombardeo hacia Siria. Este mismo evento se repitió el 10 de septiembre del mismo año. Finalmente, otra intercepción tuvo lugar el 19 del mismo mes. En ninguno de los casos se entabló combate; sin embargo, los SU-35 y sus pilotos obligaron a los aviones israelíes a abortar su misión y retroceder.

SU-57

En febrero de 2018 dos SU-57, fueron vistos despear de una base en Siria. A finales de ese año, el Ministerio de Defensa Ruso publicó un video donde se ve a ambas aeronaves en el aire, y donde informa que el nuevo caza furtivo ruso realizó (para esa fecha) 10 misiones de evaluación en Siria. Aún se desconoce la naturaleza de dichas misiones.

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